O de cómo estar limpio y bienoliente sin gel, champú ni desodorante.
Una cosa lleva a la otra, ya se sabe, ¡no te fumes un porro, que acabarás en la heroína! Decían madres y abuelas a los chavales a principios de los noventa...
Ironías aparte, en este caso sí, uno empieza con esto del comer como un cazador-recolector o un griego antiguo y lógicamente acaba dando con gente que además de comer, procura llevar un modo de vida cercano al de un paleolítico o un Leónidas de la vida. Y puntualizo, que luego me dejan algún comentario que pa qué..., esto no significa irse a vivir a una cueva ni agarrar a las chicas de la cabellera y echárselas al hombro cuando se quiere ligar ni plantarse en las Termópilas gritando ¡aú-aú-aú! como un energúmeno con un taparrabos y un yelmo comprado en una tienda de cómics. No. No es eso. De verdad, aunque resulte tentador. El paleolítico o espartano moderno trata de entrenar como sus ancestros, trata de pasar mucho tiempo al aire libre, de descansar como ellos (durmiendo un buen número de horas, practicando la siesta...), de alimentarse de sol, de estar descalzo a menudo, en fin ese tipo de cosas, todas muy saludables, que componen los seis principios fundamentales (están en "Sobre el autor"). Y ahí llega uno a la higiene, claro. Procuras evitar la comida basura, comprar ecológico y de temporada..., en fin, no meterte en el cuerpo químicos terribles y luego entras en la ducha y te embadurnas la piel con ellos. Vaya... Y es que claro, si sois tan tarados como yo, habréis leído los ingredientes de geles y champús sin entender apenas nada salvo aqua/water y parfum/fragance de entre los veinte o treinta ingredientes que llevan estos productos. ¡Veinte ingredientes para lavarte el sobaco! No me jodas, si en "El Club de la Lucha" aprendimos (nuestras abuelas ya lo sabían, que conste) que el jabón se hace con grasa y sosa cáustica. Bueno, hay tantas cosas en los cosméticos (ojo al apartado "Como contaminantes" de la entrada de Wikipedia) que me da una pereza brutal investigarlas, pero nombraré un par de ingedientes típicos con, no del todo conocida, mala reputación: sodium laureth sulfate y sodium lauryl sulfate que son agentes espumantes usados en prácticamente todos los geles y champús y también muchas pastas de dientes, que se sabe son irritantes y hay quien asegura que cancerígenos (otros aseguran que no) y o el clorhidrato de aluminio, un antitranspirante presente en la mayoría de desodorantes que cada vez más estudios relacionan con el cáncer de mama...
Desde luego todo esto me da mal rollo aunque no tenga tetas, así que en este mi camino hacia la luz, vengo prescindiendo de todo agente químico sospechoso en mi aseo personal desde hace ya año y pico, si no de manera absoluta (igual que con la comida no soy un talibán y de vez en cuando le doy a lo insano bien por placer, bien porque no tengo otro remedio), sí como norma habitual.
Y he aquí la gran pregunta: ¿Cómo he conseguido mantener a mi pareja, familia y amigos cerca de mí sin gel, champú, acondicionador ni desodorante?
Sencillo: Con jabón, bicarbonato sódico y vinagre de manzana. Y agua, claro.
Aquí, como en muchas otras cosas de un modo de vida espartano (véase el coco), son todo ventajas que se resumen en dos muy importantes: Salud y ahorro. A continuación mi experiencia traducida en amorosos consejos.
Aseo del cuerpo:
Cambiar una montaña de botes de cosméticos costosos y a la vez llenos de química insalubre o al menos sospechosa por una pastilla de jabón natural, un bote de bicarbonato y una botella de vinagre de manzana es caballo ganador a todas luces, mejoras tu salud y te ahorras un dinero que gastar en cosas mucho más importantes como unos huevos ecológicos, una maceta de tomillo o vino tinto. Os insto a que probéis, yo lo hice hace casi año y medio y así sigo, muy limpio, más sano y gozando el premio diario de un amor que me dice cuánto le gusta el olor de mi piel. Porque por supuesto no utilizo perfume.
Nach
P.D. Contadme otros trucos de aseo natural, preguntadme dudas si las tenéis.
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Una cosa lleva a la otra, ya se sabe, ¡no te fumes un porro, que acabarás en la heroína! Decían madres y abuelas a los chavales a principios de los noventa...
Ironías aparte, en este caso sí, uno empieza con esto del comer como un cazador-recolector o un griego antiguo y lógicamente acaba dando con gente que además de comer, procura llevar un modo de vida cercano al de un paleolítico o un Leónidas de la vida. Y puntualizo, que luego me dejan algún comentario que pa qué..., esto no significa irse a vivir a una cueva ni agarrar a las chicas de la cabellera y echárselas al hombro cuando se quiere ligar ni plantarse en las Termópilas gritando ¡aú-aú-aú! como un energúmeno con un taparrabos y un yelmo comprado en una tienda de cómics. No. No es eso. De verdad, aunque resulte tentador. El paleolítico o espartano moderno trata de entrenar como sus ancestros, trata de pasar mucho tiempo al aire libre, de descansar como ellos (durmiendo un buen número de horas, practicando la siesta...), de alimentarse de sol, de estar descalzo a menudo, en fin ese tipo de cosas, todas muy saludables, que componen los seis principios fundamentales (están en "Sobre el autor"). Y ahí llega uno a la higiene, claro. Procuras evitar la comida basura, comprar ecológico y de temporada..., en fin, no meterte en el cuerpo químicos terribles y luego entras en la ducha y te embadurnas la piel con ellos. Vaya... Y es que claro, si sois tan tarados como yo, habréis leído los ingredientes de geles y champús sin entender apenas nada salvo aqua/water y parfum/fragance de entre los veinte o treinta ingredientes que llevan estos productos. ¡Veinte ingredientes para lavarte el sobaco! No me jodas, si en "El Club de la Lucha" aprendimos (nuestras abuelas ya lo sabían, que conste) que el jabón se hace con grasa y sosa cáustica. Bueno, hay tantas cosas en los cosméticos (ojo al apartado "Como contaminantes" de la entrada de Wikipedia) que me da una pereza brutal investigarlas, pero nombraré un par de ingedientes típicos con, no del todo conocida, mala reputación: sodium laureth sulfate y sodium lauryl sulfate que son agentes espumantes usados en prácticamente todos los geles y champús y también muchas pastas de dientes, que se sabe son irritantes y hay quien asegura que cancerígenos (otros aseguran que no) y o el clorhidrato de aluminio, un antitranspirante presente en la mayoría de desodorantes que cada vez más estudios relacionan con el cáncer de mama...
Desde luego todo esto me da mal rollo aunque no tenga tetas, así que en este mi camino hacia la luz, vengo prescindiendo de todo agente químico sospechoso en mi aseo personal desde hace ya año y pico, si no de manera absoluta (igual que con la comida no soy un talibán y de vez en cuando le doy a lo insano bien por placer, bien porque no tengo otro remedio), sí como norma habitual.
Y he aquí la gran pregunta: ¿Cómo he conseguido mantener a mi pareja, familia y amigos cerca de mí sin gel, champú, acondicionador ni desodorante?
Sencillo: Con jabón, bicarbonato sódico y vinagre de manzana. Y agua, claro.
Aquí, como en muchas otras cosas de un modo de vida espartano (véase el coco), son todo ventajas que se resumen en dos muy importantes: Salud y ahorro. A continuación mi experiencia traducida en amorosos consejos.
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| La guardia pretoriana de mi ducha. Acondicionador, champú y un jabón en Dinamarca |
- En primer lugar, deshazte del gel (bueno, o lo terminas y no vuelves a comprar) y en lo sucesivo utiliza una pastilla de jabón, lo más natural y con menos ingredientes que encuentres. Lo mejor de esto es que yo todavía no he invertido un céntimo. Que si un jabón del desierto a base de aceite de oliva que me regaló mi muhé, que si la pastilla de jabón natural de cortesía de un buen hotel, que si un souvenir de Dinamarca que me trajo mi amigo Agus... Dura meses y meses entre otras cosas porque, salvo que salgas de una mina de carbón o hayas pintado una casa en pelotas, no tiene ningún sentido embadurnarse toooooda la piel del cuerpo con espuma. La piel no se ensucia sólo por el acto de vivir y no es necesario restregarla con químicos, basta agua resbalando por encima y quizá una suave caricia. Embadurnándola en gel a diario sólo se consigue, aparte de oler a algo que no eres tú, dar al traste con su protección ácida natural, debilitarla y exponerla a ataques externos, desecarla y/o forzarla a expeler más grasa para protegerse. ¿Dónde aplicar el jabón entonces? Sencillo, únicamente en las zonas de conflicto, léase: manos, pies, axilas y zonazas y por zonazas entiéndase desde (e incluidos) el felpudo al ojete pasando por los órganos sexuales externos (NOTA: Ojo, las chicas con frotarse ahí abajo ni con jabón ni con nada que no sea agua, que os quedáis sin flora y luego vienen los dolores...). En el resto del cuerpo basta el agua. Y fin del cuento, piel suave como la de un bebé.
- Aseo de la cabeza:
- Hay que trabajar un poquito de vez en cuando. Primero necesitaréis 2 botes vacíos (son perfectos los del champú que nunca volveréis a comprar) y se confeccionan 2 productos, uno funciona como champú y el otro como acondicionador y la proporción base es la misma: una cucharada sopera rasa de bicarbonato diluida en 250-300 ml. de agua para el champú y lo mismo con el vinagre de manzana para el acondicionador.
- Bicarbonato sódico. Actúa como débil alcalino y suavemente aclara el pelo de la acumulación de suciedad. El precio de un bote en el súper anda alrededor de la friolera de 2€ y a mí me dura unos seis meses.
- Vinagre de manzana. Es un ácido suave, perfecto para contrarrestar el bicarbonato. Desenreda los folículos, sella la cutícula, y equilibra el pH del cabello. También es muy barata y perfecta para la cocina cuando se quiere un vinagre suave y para arrancar minerales en el caldo de hueso.
- Repito la fórmula para que quede claro-clarísimo y aclaradísimo:
- Champú. En un bote (250-300 ml.) poner: 1 cucharada rasa de bicarbonato sódico y rellenar con agua.
- Acondicionador. En otro bote (250-300 ml.) poner: 1 cucharada de vinagre de manzana y rellenar con agua.
- ¿Cómo usarlo? Se moja uno la cabeza como de costumbre y después se echa el champú de bicarbonato, procurando que caiga en el cuero cabelludo y en proporción a la cantidad de pelo y se frota como se haría con un champú convencional, se deja actuar el producto un minutillo o así (tiempo ideal para enjabonarse manos, pies, sobacos y zonazas) y después se aclara bien. A continuación se aplica otra cantidad proporcional del acondicionador de vinagre en el pelo (cuando el pelo es muy corto, como en mi caso, obviamente al acondicionador cae también al cuero cabelludo, bien, pues no hay ningún problema), se reparte un poco y tras unos segundos se vuelve a aclarar. Así de simple y con el pelo limpio y brillante como en un anuncio de Pantén.
- NOTA 1: La cantidad a usar de champú o acondicionador o la proporción de producto activo en las disoluciones puede variar en función de vuestro tipo de pelo. Si el pelo es graso usad poco acondicionador de vinagre y si es seco, menos champú de bicarbonato. Id probando.
- NOTA 2: El tipo de agua también afecta, en aguas blandas a mí me da mejor resultado, en aguas duras, tengo que utilizar más cantidad de las dos cosas.
- NOTA 3: Hay un periodo de adaptación al mejunje (1-2 semanas) en que el pelo puede estar algo más graso, no alarmarse, sólo se está desahogando por haberse liberado del champú.
- Desodorización:
- Demasiado fácil para ser cierto: se espolvorea una pequeña cantidad de bicarbonato sódico en la mano y se aplica en la axila, preferiblemente un poco húmeda para que el polvo se adhiera y no caiga inmediatamente al suelo.
- Efectos secundarios: la primera semana, sobre todo si se emplea una cantidad excesiva de bicarbonato puede aparecer cierto picor, sólo hay que pasar ese periodo de adaptación y/o reducir la dosis, es más efectivo de lo que parece. Con el paso del tiempo puede aparecer cierto tono caoba en el bello axilar si este es moreno (NOTA 1: no se conoce el efecto en bello axilar de otra tonalidad. NOTA 2: Este efecto secundario no se produce en axilas depiladas).
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| ¿Es droja? ¿Es azúcar glas? No, es Superbicarnonato |
- Extras:
- Dientes. ¿Qué utiliza el dentista después de una limpieza proyectándolo a chorro sobre los dientes y que llevan los dentífricos blanqueadores? Efectivamente: bicarbonato sódico (Baking Soda, en su acepción popular en inglés), por lo tanto también nos vale como pasta de dientes poner un poco de este polvito mágico en el cepillo húmedo. Yo personalmente todavía no hago mi propia pasta de dientes (como sí hacen muchos paleos) por pereza y porque lo que más me gusta del dentífrico es el fresco y agradable sabor a menta que deja. También porque mi chica lo compra muy bueno y sin sodium laureth sulfate ni sodium lauryl sulfate, pero a menudo, a falta de pasta, me he lavado con bicarbonato y tan ricamente. De hecho, las pastas hacen más abrasivo el cepillado y lo verdaderamente sano para los dientes es sencillamente eso, el cepillado, a palo seco (bueno, con agua a secas) y no llenarse la boca de azúcares y harinas.
- Hidratación. Para empezar, una piel sana y no maltratada a diario con agentes irritantes, va a estar en general bien hidratada , pero ¿qué me pongo yo cuando se me seca la cara? Pues una fantástica crema ecológica a base de ingredientes 100% naturales y con esto no me corto en hacer publicidad, de la marca Matarrania, (¡se fabrica en Teruel, viva!). Y cuando se me seca la piel del resto del cuerpo, cosa que me pasa muy poco desde que como bien y no me embadurno de gel, pero a veces con frío extremo o insolación importante ocurre, pues le robo crema a mi novia... Ya he dicho que no soy ningún extremista (NOTA: el cloro del agua corriente es bastante enemigo de la piel y su hidratación óptima, por cierto).
- Protección solar. Lo ideal sería no usarla y para sacarle partido al sol, exponerse a él a pequeños intervalos de tiempo (sobre todo cuando es intenso) y resguardarse a la sombra o taparse con ropa, para adquirir poco a poco un moreno natural que nos proteja. Pero si vamos a estar expuestos un tiempo prolongado (en verano, con piel pálida, más de 20 minutos a medio día es un tiempo prolongado) por necesidad o por gusto, mejor no escatimar y adquirir el mejor producto que podamos permitirnos, siempre con filtros UVA y UVB (en la Unión Europea son así por norma) a ser posible natural y ecológico (difícil de encontrar...), es decir, primero buscad en el herbolario, luego en la farmacia y en última instancia en el súper. Pero antes de hacerme caso, consulte con su dermatólogo...
- Afeitado. Lo cierto es que desde hace tiempo gasto barba, así que obviamente no me preocupo por él, cuando lo hago y por no tirarla a la basura utilizo una espuma comprada hace mil días que por supuesto tiene agentes irritantes, pero bueno, una vez al año... De volver a afeitarme a menudo, buscaría una crema natural o simple jabón, supongo.
Cambiar una montaña de botes de cosméticos costosos y a la vez llenos de química insalubre o al menos sospechosa por una pastilla de jabón natural, un bote de bicarbonato y una botella de vinagre de manzana es caballo ganador a todas luces, mejoras tu salud y te ahorras un dinero que gastar en cosas mucho más importantes como unos huevos ecológicos, una maceta de tomillo o vino tinto. Os insto a que probéis, yo lo hice hace casi año y medio y así sigo, muy limpio, más sano y gozando el premio diario de un amor que me dice cuánto le gusta el olor de mi piel. Porque por supuesto no utilizo perfume.
Nach
P.D. Contadme otros trucos de aseo natural, preguntadme dudas si las tenéis.
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