lunes, 12 de diciembre de 2011

El Trigo no es tu amigo (por no llamarte Rodrigo).

En la fecha en la que dejo de actualizar y publicar este blog, he de decir que este artículo está pasadísimo de rosca según mi opinión y nivel de conocimiento actuales. Si eres celíaco evita el trigo, si no, escoge el integral (auténtico) en elaboraciones artesanales, no abuses de él, no lo cambies por opciones más nutritivas como las legumbres y sobre todo que su espacio no desplace a una buena cantidad de verdura y fruta. No borro el artículo porque este blog habla de mi camino y pasar por aquí ha sido fundamental en él, también porque no es que lo que traduje sea mentira y porque creó un hilo de comentarios encendido pero seguramente útil.

Si has parado por aquí a leer alguna vez ya sabrás que las harinas están en el bando de los malos para mí y, por si es necesario señalar lo obvio, recordaré que con harina se hace pan, pasta, empanadas y empanadillas, rebozados, se espesan salsas y se rellenan cantidad de alimentos elaborados. La harina está por todas partes, como su primo hermano, el más maligno si cabe, azúcar. Sólo hay que pararse a leer etiquetas y a observar cómo se preparan y con qué se acompañan la mayoría de comidas en estos días. Y la harina que domina nuestro mundo es la de trigo, si bien hay que decir que en general los cereales son todos NADA recomendables (el arroz se libra un poco de la quema) por:
  • Su alto contenido en ácido fítico. Pego de Wikipedia: El ácido fítico tiene una fuerte acción secuestrante de varios minerales importantes nutricionalmente como el calcio, magnesio, hierro y zinc. Cuando un mineral se une al ácido fítico se vuelve insoluble, precipita y no será absorbible en el intestino. Este proceso contribuye a deficiencias de minerales en las personas cuyas dietas se basan en estos alimentos vegetales...
  • Su altísimo contenido en hidratos de carbonos. Probado está y desde aquí pongo mi granito de arena para que se sepa que las dietas con predominancia de los hidratos de carbono, como la que propone la Pirámide Alimentaria (por cierto, creada por el departamento de agrícultura de EE.UU. ¡¡¡Dios Santo, cómo no ser conspiranoico y temer la manipulación de los lobbies!!!), y de nuevo saco la información de Wikipedia no de algún blog con militancia antimainstream, producen un desequilibrio hormonal, sobre todo en lo tocante a la insulina, que de ser continuado conduce a la inflamación crónica, obesidad, depresión y enfermedades autoinmunes como la Diabetes entre otras.
Pero no quiero asustaros todavía, lo más jugoso está por venir... Como es sabido cada gran cultura ha construido sus cimientos (entre otras cosas) gracias al cereal que crecía bien allí donde se asentó, en América el maíz, el arroz en Asia y otros como la cebada, el centeno y sobre todo el trigo en Europa. Hace casi 10.000 años, el ser humano dejó de ser mayoritariamente cazador-recolector al descubrir que había ciertos alimentos que sin mucho esfuerzo podía cultivar y después almacenar sin que se pudrieran para luego consumirlos y he ahí el poder de los cereales, que con cierto cuidado no se estropean (parece ser que la espelta encontrada en las tumbas de los faraones fue capaz de germinar después de todo ese tiempo allí, a oscuras y con el jefe de cuerpo presente...), son muy baratos de producir y proporcionan una fuente constante de energía para gran cantidad de personas, con lo que ¿para qué seguir trasladándose huyendo de los fríos o persiguiendo las migraciones de los sabrosos y nutritivos, pero cansados de cazar, rumiantes? ¡Asentémonos! Dijeron aquellos hombres (y mujeres) y con el almacenaje del cereal vino la posibilidad de usarlo como moneda de cambio o para alimentar ejércitos (por supuesto muchas otras cosas, buenas también). Pero parece ser que estudios arqueológicos demuestran que los primeros agricultores, siendo genéticamente idénticos a sus antecesores cazadores/recolectores (y a nosotros) eran más cortos de talla, sufrían más enfermedades infecciosas, tenían más caries y el cerebro más pequeño. Mmmm... ¿Un paso atrás? ¿Involución? Y no voy a entrar ahora, porque es otro tema bastante largo, en que la agricultura y procesos industriales modernos aparecidos a partir de los años cincuenta del siglo pasado ya han convertido a la mayoría de los cereales, base de la alimentación de humanos y animales de granja en, me vais a permitir la expresión, la puta risa.

Ay, Gladiator, maño, igual te habría ido mejor de haber cultivado alcachofas...
Así que si vais a persistir en comer alimentos con cereales, por vuestro bien y el de vuestra prole, en primer lugar y fundamental, reducid lo máximo posible su consumo (es lo que yo hago, ¿quién consigue vivir en España sin tocar jamás, con lo ricos que están, el pan, los espaguetis, las croquetas, la empanada o las tapas?), buscadlos de calidad, ecológicos a ser posible y si son fermentados mucho mejor (además de añadir valiosos probióticos, la fermentación elimina gran parte del ácido fítico) y si os entregáis al mal habitual, aunque os choque: mejor de harina blanca, ya que la harina integral industrial no existe per se, las fábricas están hechas para separar el corazón de la semilla del salvado, así que cuando se "hace" harina integral, se rescata algo del salvado y se le añade a la harina blanca y lamento decir que lo bueno del proceso de separación, aparte de que la mayoría del ácido fítico está en el salvado es que es ahí donde se quedan todos los pesticidas y demás mierdas con las que se rocían las plantas...
Pero bueno, volvamos al colega cereal más extendido por estos lares españoles: el trigo, ay, el ubicuo trigo... Me voy a meter a fondo con él, dando para ello las once razones que plantea el artículo: 11 Ways Gluten And Wheat Can Damage Your Health  (11 maneras en las que el gluten y el trigo pueden dañar tu salud), del fantástico blog Paleo Diet Lifestyle de Sébastien Noël, que amablemente me ha autorizado para traducir aquí parte de ese artículo y del que ya en su día, traduje su Paleo 101, para los Fundamentos Paleo.
Así pues, once razones por las que el trigo y el gluten deberían evitarse:
  • Gluten (es una proteína compuesta que representa el 80% de la proteína del trigo, también de la cebada y el centeno).
    1. El gluten provoca inflamación intestinal en al menos el 80% de la población y otro 30% desarrolla anticuerpos contra las proteínas del gluten en el intestino. Además, el 99% de la población tiene el potencial genético para desarrollar anticuerpos contra el gluten. Los anticuerpos que actúan en el intestino puede ser en realidad una buena noticia, porque cuando el cuerpo no reacciona contra el gluten de inmediato, las proteínas del gluten pueden entrar en el torrente sanguíneo con más facilidad, especialmente si el intestino ya está agujereado, y desencadenar una reacción inmune en otras partes del cuerpo.
    2. Dado que la gliadina, el principal problema que causa la proteína gluten, puede tener una estructura similar a otras proteínas de los tejidos de órganos como el tiroides o el páncreas, los anticuerpos que actúan contra la gliadina puede llegar a atacar a los órganos y pueden llegar a causar enfermedades autoinmunes como el Hipotiroidismo y la Diabetes tipo 1.
    3. El efecto inflamatorio del gluten en el intestino provoca la oxidación de las células intestinales y que dichas células mueran prematuramente. Este efecto crea permeabilidad intestinal (o Síndrome del Intestino Agujereado) y un intestino permeable puede permitir que las proteínas bacterianas y otros compuestos tóxicos entren en el torrente sanguíneo, lo que también puede conducir a ataques autoinmunes en el cuerpo. Un intestino permeable significa también que los alimentos no se digieren correctamente y los nutrientes no se absorben totalmente, lo cual puede llevar a deficiencias nutricionales.
    4. Los anticuerpos que atacan al gluten también pueden atacar los tejidos del corazón y causar enfermedades del corazón.
    5. El gluten se ha mostrado fuertemente asociado con el cáncer. Es una causa potencial del cáncer, o al menos lo favorece.
  • Aglutinina de germen de trigo (es una lectina que puede ser particularmente dañina).
    1. Como el gluten, irrita y causa la muerte prematura de las células intestinales y da lugar a un estado de permeabilidad intestinal, con todos los subsiguientes efectos perjudiciales.
    2. También altera la membrana mucosa de los intestinos, lo que puede provocar el sobrecrecimiento bacteriano y dar lugar a una serie de problemas digestivos como el reflujo gastroesofágico y úlceras.
    3. La lectina a menudo también termina circulando por el cuerpo y el cerebro, donde puede causar resistencia a la leptina y causar efectos similares a la insulina. Esos dos factores pueden ser causa o al menos promotores de la obesidad, ya que la leptina y la insulina son las dos hormonas más importantes para la regulación adecuada de un peso normal estable y un equilibrio energético.
    4. La Aglutinina y otro factor desconocido en el trigo causan que las reservas de vitamina D se agoten con una velocidad anormalmente rápida y por lo tanto pueden llevar a una deficiencia de vitamina D, con todos los problemas que de ello se derivan: como el debilitamiento de los huesos o un sistema inmunológico débil y por ello vulnerable a enfermedades infecciosas y  ataques bacterianos.
  •  Los péptidos opioides del trigo (son sustancias químicas psicoactivas similares a las encontradas en drogas como el opio o la morfina). Al loro con esto...
    1. Los péptidos opioides que se encuentra en el trigo se sabe que causan adicción al trigo en algunas personas y síntomas de síndrome de abstinencia pueden aparecer al eliminar el trigo de la dieta.
    2. También han sido asociados con la esquizofrenia como una posible causa o al menos como un promotor de la enfermedad. Además, los esquizofrénicos suelen ver sus síntomas reducirse en gran medida al sacar el trigo de su dieta. 
  • NOTA: Consciente de la sorpresa que esta última parte ha podido causarte, lector, te recomiendo que eches un vistazo a este, este o este artículo para leer más sobre esto y desde luego te animo a que investigues por tu cuenta...
Conclusión del artículo de Sébastien:
Cuando se trata de cosas que los seres humanos no estamos adaptados para comer y digerir, el trigo y la proteína del gluten están, probablemente, en cabeza de lista. Es muy triste que el trigo sea tan omnipresente en nuestra sociedad porque muchos problemas de salud posiblemente ni siquiera existirían si no fuera por nuestro alto consumo de trigo. Cambios positivos se notan a menudo inmediatamente después de retirar el gluten de trigo y otros cereales que lo contienen de la dieta. Aunque la mayoría de la gente puede disfrutar de opciones menos saludables de vez en cuando, sin consecuencias negativas,el trigo y otros cereales que contienen gluten deben, en mi opinión y la de otros muchos en la blogosfera de la dieta Paleo, evitarse por completo, especialmente para aquellos que sufren cualquier tipo de enfermedad autoinmune o proceso inflamatorio.

Mi conclusión:
Mi relación con el trigo y los productos elaborados con él fluctúa según épocas, nivel de tiempo para comer en casa, estado anímico y otros factores, pero es cierto que desde hace ya bastante reduje al mínimo su ingesta y confirmo que los beneficios son casi inmediatos. Después de la breve investigación que he llevado a cabo para elaborar este artículo, he de decir, que un nuevo factor ha aparecido en mi relación con el trigo: El Miedo. Ahora temo al cereal y llevo varios días casi sin atreverme a mirarlo a los ojos, ya no digamos metérmelo en la boca...

Salud,  
Nach

P.D: ¿Algo interesante que contar de tu relación con el trigo? ¿Algún dato de interés? ¿Opiniones? Deja un comentario por favor...
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martes, 8 de noviembre de 2011

Calabacines rellenos de verdura y queso

Hoy vamos con un clásico. Creo que esta es una de las primeras recetas un poquito elaboradas que aprendí y me atrevería a jurar que fue del gran Arguiñano, al que como tantos otros le debo mucho, pero mucho, mucho, cuando hay sartenes y cuchillos de por medio. La última vez que vi uno de sus programas comprobé que seguía igual de divertido pero que por desgracia le habían colocado como compañera a una presunta dietista (digo "presunta" porque parecía una modelo o presentadora haciendo el papel de dietista, pero igual me equivoco...) que repartía a diestro y siniestro con sonrisa encantadora sandeces del tipo "con esta receta tenemos que tener cuidado porque lleva tuétano y por lo tanto mucho colesterol, así que mejor si lo quitamos o al menos la dejamos para días especiales"... Lamentable educación para la ciudadanía, en fin...
Pero bueno, al tema. Estos calabacines rellenos cuya receta he ido variando ligeramente con el tiempo, componen un plato con ingredientes sencillos que le saca partido a esta hortaliza que es multifunción, y a mí personalmente me encanta, pero que a veces puede pecar de sosorra. Conlleva cierto trabajo, pero con más dosis de paciencia que de habilidad y es muy resultona en la presentación. Un rico y atractivo primer plato, vaya.
Ingredientes para 2/3 personas:
Click en la foto para verla en grande.
  • Calabacín (1, bien hermoso).
  • Puerro (1).
  • Espárragos verdes (3).
  • Rúcula (1 puñado).
  • Mozzarella (1/2 bola).
  • Parmesano (1 trozito para rallar).
  • Mantequilla. (1 cucharada).
  • Sal marina.
  • Pimienta negra recién molida.
  • Orégano.
  • Para la salsa de tomate:
    • Tomates maduros (2).
    • Ajo (1-2 dientes).
    • Sal marina.
    • AOVE.
Elaboración:
Lavamos el calabacín, amputamos cariñosamente sus extremos y lo cortamos en cilindros de 3-5 cm. de alto que procedemos a vaciar cuidadosamente con una cuchara, dejando una base sin quitar, como muestra la foto. Ojo con romperlos que es fácil. Reservamos la pulpa.
Vacía que te vacía...
Picamos fino la pulpa del calabacín junto con el puerro y los espárragos (las puntas las cortamos longitudinalmente y procuramos no romperlas en el pochado, luego viene bien rescatarlas para decorar), lavados y los ponemos a pochar en una sartén con la mantequilla, una pizca de sal y pimienta al gusto.
A ser posible a la vez, para ir ganando tiempo, cocemos al vapor los cubos de calabacín, unos 15-20 minutos mirando el punto (pelín al dente estará bien pero que no queden duros), si es en un accesorio de vapor, unos 3 minutos desde que suben los anillos en olla rápida. Sacamos, reservamos y dejamos al aire para que se enfríen un poco.
De vuelta a la sartén, cuando la verdura esté pochada, sacamos las medias puntas de espárrago que reservaremos y añadimos la mozzarella picada. Removemos bien para que funda. Los últimos 2 minutos, añadimos la rúcula, también picada y seguimos removiendo para que el queso se mezcle bien con el verde.
Una vez el relleno esté pochado y bien mezclado, con una cuchara y con cuidado de no quemarnos y también de no romper las paredes ni el fondo de los calabacines, vamos rellenando generosamente.
En otra sartén..., qué coño, en la misma de antes a la que habremos pasado un papel de cocina para limpiarla un poco, ponemos un chorro de aceite y echamos el diente de ajo que previamente habremos chafado de un golpe con el plano del cuchillo para que aromatice. Cuando esté dorado, añadimos los dos tomates rallados y una pizca de sal. A freír 10-15 minutillos.
Por último, en una bandeja o recipiente plano de horno que untaremos con un poquito de aceite, ponemos los cubos de calabacín relleno y por encima espolvoreamos el parmesano rallado y un poco de orégano y colocamos media punta de espárrago para decorar. Gratinamos un par de minutos, hasta que el parmesano se dore y listo.
Podemos servir la salsa de tomate, debajo, encima o a un lado, como más os guste. Pero quitando el ajo, que queda mejor.
Sí, hay poco vino, no daba con el encuadre y tuve que buscar inspiración...
Notas:
  • Evidentemente, aparte de aprovechar la pulpa del calabacín, el relleno se puede hacer con las verduras que más os apetezcan. O tengáis más a mano, lo que convierte a este plato tan resultón en una fantástica Receta Jaquelín (Ya-que-lim-pio la nevera). Lo que sí os recomiendo es que por lo menos haya un toquecillo de verdura amarga, como la rúcula. Con los quesos, claro está, también se puede jugar.
Nutrición:
  • No me voy a matar ni os voy a contar obviedades, no hay nada muy especial en el plato: un buen puñado de verduras, con sus minerales, pocos y saludables hidratos, fibra y alguna vitamina superviviente a la elaboración. Licopeno del tomate, que al ir frito se aprovecha más y es un antioxidante chachi guay para la piel y la próstata. Algo de proteína de alto valor nutricional por el queso (que sea bueno, chavales y chavalas, que sea bueno...) y grasas saludables provenientes del AOVE, el queso y la mantequilla, estas últimas (las animales) además nos aportan vitaminas liposolubles (A, D, K) que nos permiten asimilar mejor los minerales de las verduras. Es importante, por lo tanto, y una buena costumbre, acompañar el verde de una buena grasa animal, para sacarle todo el partido.
Gocen, gocen y se me abriguen. A no ser que estén en el trópico, como alguno que yo me sé...

Nach


P.D. ¿Algún truco o sugerencia para darle un punto a este plato? Dejad comentarios, por favor.
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domingo, 16 de octubre de 2011

Recibiendo al otoño

Si bien es cierto, que a medio día y al sol, se está todavía en camiseta y pasando calor, es obvio que estamos en otoño: las noches y mañanas ya son considerablemente frescas, los días son más cortos, los niños ya están hartos del cole (y cada vez lo estarán más si siguen los recortes en educación) y a nuestro alrededor, los catarros se reproducen como hongos.
Hay que tomar medidas entonces, porque disfrutar de una buena salud y de energía es la mejor manera de afrontar la melancolía que trae la caída de las hojas y el alejamiento de esas maravillosas vacaciones veraniegas.
Para mí el año empieza en septiembre, pero con los coletazos todavía vivarachos del verano, el mes se me pasa rápido, así que es en octubre cuando me llegan las ideas de planes para la próxima temporada, las reflexiones retrospectivas existencialistas y los buenos propósitos. Y son estos propósitos lo que interesa para este blog porque la mayoría de ellos tienen que ver con seguir mejorando mi salud, mi aspecto y condición física y mi disfrute con la comida y de la vida en general.
Para empezar, hay que volver a lo básico:
  • Comer bien.
  • Hacer ejercicio.
  • Aprovechar el sol y estar al aire libre lo máximo posible.
  • Descansar bien.
  • Ser feliz.
Tan sencillo de enumerar como complicado de aplicar.

Se pone el verano, así que ponte las pilas.

Para empezar con esa semidepresión que nos cae encima como las hojas de los tilos y plataneros en los bulevares, en general se mete la pata entera en la estúpida trampa de envenenarse para olvidar. Nos entregamos a toda clase de efímeros e insalubres placeres palatales y por lo tanto descargamos dentro de nuestro cuerpo/templo toneladas de azúcar, harinas y grasas vegetales de las chungas, mezcladas en diversas formas como bollería industrial, marranadas metidas en bolsas de tonos chillones, cutrehelados que nos hacen sentir la ilusión de un verano todavía presente aunque agonizante o demás ponzoñas. También nos podemos dar más a la bebida, pero apartando el tinto, el blanco y las esporádicas cañas para dejarnos llevar por la atracción colorista de los infames cubatas, con esos refrescos que llevan entre 17 y 22 gramos de azúcar por botellín (sabed que un azucarillo suele llevar entre 7 y 8 gr. de azúcar, así que hasta tres entrarían en 20 cl. de líquido, probad a diluir en un vaso con de esta cantidad agua aquella cantidad de azúcar...). Como además el calor ya no reconforta ni tarde ni temprano, se nos van esas alegres ganas de salir a hacer deporte que nos hacían cosquillas en los pies durante el verano... En fin, que la lista continúa y cada uno tiene sus socarronas bestias negras escondidas tras las cortinas del abandono y la pereza haciendo la fiesta por el mal rato que a la postre (¡ojo con los postres!) nos van a hacer pasar...
Así que lo mejor para defenderse es atacar:
  • Salid a llenar el carro de la compra de verduras y frutas frescas, ecológicas siempre que podáis, de rico pescado salvaje, de gozosos y supernutritivos huevos de corral, de carne roja y socorrido y sabroso pollo. Preparad una buena provisión de caldo para reconfortaros, supermineralizaros, colagenizaros y relameros en las frescas noches otoñales. 
  • Mañana mismo al gimnasio y volved a lo básico, dejando de lado poleas absurdas y molonas y disfrutando con las enormes recompensas de las dolorosas sentadillas, pesos muertos, fondos y dominadas. O apuntaos a alguna nueva actividad, probad un arte marcial...
  • Sacudíos el frío de la tarde o la mañana saliendo a trotar o a hacer sprints al parque.
  • Sentaos en una terraza soleada al mediodía disfrutando de unas aceitunas mientras enseñáis toda la piel que podáis al astro rey para que os regale cantidad de protectora y reforzante vitamina D.
  • Coged el tren, el coche o la bici el fin de semana, los puentes o días libres y pasead bajo las hayas amarillas, los álamos ocres o los arces rojos del monte que más cerca os quede de casa.
  • Abrid una buena botella de vino y brindad por la vida con vuestra pareja, familia, amigos, vecinos o con vosotros mismos.
  • Acurrucaos como niños perezosos debajo del (ya casi necesario) edredón, dejad la habitación completamente a oscuras, abrid un poco la ventana para que fluya el aire fresco durante la noche, apagad el móvil y entregaos con placer al bálsamo reparador de 7 u 8 horas de sueño.
  • Y sonreíd. Sonreíd al conductor del bus, a la señora que está delante de vosotros en la cola del super, a los compañeros de oficina, a los vecinos, al más de medio millón de personas que ayer marchó en Madrid (o donde quiera que viváis) por un cambio global. Sonreíd y la vida os sonreirá de vuelta.
Love,
Nach

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viernes, 7 de octubre de 2011

¡¡¡GRACIAS!!!

Pues lo conseguí, queridos lectores... ¡¡¡¡He ganado el concurso!!!! Sin duda gracias a vuestros votos, enlaces, facebuquismos y demás actos se apoyo, porque le he sacado 200 votos al segundo, ¡toma!.
Muchísimas gracias a todos y perdonad por la brasa y urgencia del anterior artículo y por pedir desde mi blog que me hagáis favores en vez de dar info y recetas que es para lo que está este espacio.
El premio que me corresponde: Básicamente 7 libros de cocina saludable y estilo de vida primal (material para el blog, ¡bien!), un pack de botes llenos de multivitaminas, minerales y proteínas (todo muy saludable, claro), una bolsa que se llena de arena y sirve para hacer el bestia y ponerse torete y, lo más jugoso, que no podré disfrutar por no vivir en los USA, salmón salvaje y una especie de cecina ecológica. Me lo sustituiran por algo equivalente, dicen.
Vamos que rico no me hacen pero entretenido estaré un rato. También creo que guardaros una cucharada de proteína whey a cada uno va a ser complicao, pero desde luego os debo un voto on-line para cualquier concurso, por absurdo que sea...
Espero que al menos os hayáis echado unas risas con el vídeo y que os guste la receta de Tataki, que es facilísima y super resultona.
De nuevo: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MIL GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pichando aquí, si os interesa, podéis ver la página con los resultados finales.
Love y salud,
Nach

jueves, 6 de octubre de 2011

Tataki de bonito con gazpacho

Ando un poco díscolo últimamente con el blog, lo sé...
Pido disculpas, tengo muchas cosas en ciernes.
Una de ellas: mi primera videorreceta, ¡toma! En inglés, ¡toma. toma! Y para un concurso, ¡toma, toma, toma!
La cosa es que Mark Sisson y su estupendo blog del que ya he hablado aquí, están venga a organizar concursos, uno de ellos, el que me/nos atañe, un concurso de recetas "primal" (un rollo muy paleoespartano, por resumir). Y me dije yo, hombre, uniendo mi vocación cocinero-saludable-gourmetera con mis pocos talentos (dado lo "estalentao", viva Aragón, que soy) puedo lanzarme al tema.
Y lo hice.
Y vaya, tú, qué cosas que soy uno de los 4 finalistas y en el momento en el que redacto estas líneas, estoy ¡¡¡¡¡¡¡EL PRIMERO, a sólo siete votos de ventaja del segundo!!!!!!!
Son muy pocas las horas que quedan para que se anuncie el ganador y, MUY IMPORTANTE: el voto es público y la diferencia horaria con California ya no sé si me favorece o me perjudica, así que al turronovich:
¡VOTADME, OH, AMADOS E IDOLATRADOS LECTORES!
¡Y HACEDLO YA!
Aquí tenéis el enlace y sabed que la receta es Tuna Tataki with Gazpacho (Tataki de bonito con gazpacho, sí, el gazpacho ya conté como lo hago en este blojjj):

Pincha sobre esta línea para ir al enlace y votarme.

Y una vez hayáis votado, directamente allí, yendo a YouTube o aquí debajo, veis la receta.
Espero que os guste y, sobre todo, que después del soponcio de verme hacer el mandril de semejante forma no decidáis dejar de leerme... Que sepáis que las anotaciones tienen que estar activadas en YouTube para ver los subtítulos en español. A los que pilotéis algo de inglés, adelante sin ellas, el mío no es precisamente de Oxford, ejem... Gracias mil por adelantado.



NOTA: Actualización posterior ¡Y mil gracias porque gané el concurso!
Aquí la página del concurso.
Aquí mi post de agradecimiento.

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